¡Cómo voy a salir de esta! Nadie va creer que yo no tengo nada que ver, que no la he matado. Si luego le follé su coñito a empellones con desesperación, hasta que alcanzó eses escandalosos orgasmos que ella tenía. ¿Pero qué he hecho? Anoche estaba preciosa con ese vestido negro corto, tan ceñido, si ropa interior, con aquellos zapatos de tacón también negros. Si luego, su prieto culo fue el cobijo de mi polla hasta que de nuevo se vino enterándose todo el vecindario. ¿Pero qué he hecho? Anoche estaba preciosa con ese vestido negro corto, tan ceñido, si ropa interior, con aquellos zapatos de tacón también negros. Si luego, su prieto culo fue el cobijo de mi polla hasta que de nuevo se vino enterándose todo el vecindario. |